Esta formación responde a una creciente necesidad social y profesional en el ámbito educativo. En un contexto donde las instituciones enfrentan importantes desafíos relacionados con el bienestar de estudiantes y docentes, esta capacitación se alinea con los objetivos de las microcredenciales al proporcionar competencias prácticas, aplicables y altamente demandadas en el mercado laboral.
La relevancia social y profesional de esta formación radica en la importancia de identificar, prevenir y gestionar los riesgos psicosociales para garantizar ambientes educativos saludables. Esto favorece tanto el desarrollo académico, emocional y social de los estudiantes como el autocuidado y la gestión del estrés en el personal docente, mejorando su calidad de vida y rendimiento profesional.
El curso se orienta al desarrollo de competencias clave, como la evaluación de riesgos psicosociales, la implementación de estrategias de intervención y prevención, y la promoción de la salud mental y el bienestar. Estas habilidades prácticas responden directamente a las necesidades de los profesionales de la educación, preparándolos para enfrentar los desafíos actuales del sector.
Además, esta formación fortalece la empleabilidad de los participantes al dotarlos de conocimientos especializados y herramientas demandadas en los sectores educativos y sociales. Promueve también el aprendizaje continuo y transversal, cumpliendo con los principios de flexibilidad y aplicabilidad de las microcredenciales.
Por último, el curso contribuye a los objetivos estratégicos de la Universidad de Cádiz al ofrecer una formación innovadora y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 3 (Salud y Bienestar) y el ODS 4 (Educación de Calidad). Su formato flexible y accesible está diseñado para atender a un público amplio, incluyendo docentes, orientadores escolares y otros profesionales del ámbito educativo.